La Shell Eco-marathon es una competición anual (que se celebra en diversos circuitos de carrera de Francia Ladoux y Nogaro y el Reino Unido -Rockingham) cuyo objetivo es recorrer la mayor distancia posible con el mínimo combustible posible. Esta competición tiene una fuerte componente educativa dado que los participantes son esencialmente escuelas técnicas, universidades y otros centros educativos. Hay dos grandes categorías, una es para prototipos en los que el diseño, la aerodinámica y el peso constituyen sus principales bazas para ahorrar combustible. La otra, es para vehículos de concepto urbano que deben asemejarse a los microcoches, con 4 ruedas, asiento para el conductor, etc.
La compañía petrolera Shell, al patrocinar este evento pedagógico-deportivo pretende visualizar su interés por el ahorro de combustible en los vehículos. La historia de la Shell Eco-Marathon se remonta a hace unos 50 años. Por aquel entonces, en un laboratorio de investigación de la Shell en Illinois (EUA), un grupo de investigadores se retaron para ver quien podía conseguir más millas por galón con sus vehículos. En los primeros intentos apenas alcanzaron las 50 MPG (a penas unos 20 km con 1 litro de gasolina). Poco a poco, primero con competiciones modestas se fue configurando la idea de que era posible diseñar vehículos que consumieran mucho menos. Aunque la primera competición oficial se organizó en 1977 es en 1985, que toma el nombre de Shell Eco-marathon y se celebra en Francia. En aquella ocasión se consiguieron recorrer 680 kilómetros en un litro de combustible. Hoy, los resultados obtenidos en las últimas ediciones estos prototipos que participan podrían viajar de París a Pekin (Beijing) con menos de 4 litros de gasolina. Sobre los años, el expediente de la economía de combustible se ha mejorado rápidamente.
Uno de los grandes saltos tecnológicos fue dado en la Eco Marathon 2003 en el circuito inglés por parte del equipo Microjoule de St Sebastien/Loire en Francia que alcanzaron recorrer el equivalente de 3.794 km de gasolina Shell Eurosuper de 95 octanos. Las ratios de consumo para los vehículos con motor diesel en aquella ocasión fueron de 2.291 km con 1 litro de gasóleo. La Eco Marathon también se ha abierto a los nuevos combustibles y tecnologías aunque luego los consumos se traducen todos a equivalentes de gasolina.
En el 2002 se facilitó a modo experimental la participación de un vehículo eléctrico solar y dado el entusiasmo de algunos participantes en el 2003 se abrió una nueva categoría para vehículos con energía no fósil tales como hidrógeno, energía del viento, solar o biomasa entre otras. En la edición 2005 de 200 equipos participantes 6 lo hicieron con pilas de combustible. Se intuye que la eficiencia de estos motores anime a los equipos para nuevos récords. El problema es que mientras un pequeño motor de gasolina cuesta unos 100 euros, una pila de combustible no se consigue por menos de 3.000 euros.